El placer que da el mar abarca más que los sentidos

Quiero compartir contigo un momento de mar. Este mar fresco de la mañana, para que lo vivas en toda su plenitud. 

El mar es poderoso. Puede acariciarte el alma con su arrullo de vida. Tiene un poder misterioso. Siéntate a gozar su canto. 

El placer que da el mar es profundo, va más allá de su belleza azul. El placer que da el mar abarca más que los sentidos; es una caricia para el alma que nos arrulla, nos calma y nos nutre la existencia. 

Date el gusto de gozar el mar desde este rincón Voluptusi, con la exclusividad que exige todo gozo exquisito, que sólo tú puedes vivir contigo. Entrégate al deleite de todo el mar que la vida tiene.

Para seguir disfrutando el embrujo marítimo, te comparto este inmenso poema de Borges:

El mar

Antes que el sueño (o el terror) tejiera

mitologías y cosmogonías,

antes que el tiempo se acuñara en días,

el mar, el siempre mar, ya estaba y era.

¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento

y antiguo ser que roe los pilares

de la tierra y es uno y muchos mares

y abismo y resplandor y azar y viento?

Quien lo mira lo ve por vez primera,

siempre. Con el asombro que las cosas

elementales dejan, las hermosas

tardes, la luna, el fuego de una hoguera.

¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día

ulterior que sucede a la agonía.

Jorge Luis Borges

¿Quién es el mar? Pregunta Borges. Ahora te pregunto yo, ¿quién es el mar para ti? 

Para mí el mar es el ente más tangible que me acerca al espíritu; es la esencia de la Tierra. Y como yo también soy tierra, el mar también es mi esencia. 

Si llegaste con tu lectura hasta aquí, estás dejando que el mar te acompañe. Disfruta su compañía, deja que te arrulle con su vaivén vital. Estás con el mar y el mar está contigo. 

¿Por qué deleitarte con el mar?

Porque tienes todo el poder de darte ese gusto. Tienes el poder de alimentar tu cuerpo con lo que te da placer a un nivel más profundo, a un nivel químicamente esencial. No olvides, posees la magia química de tus hormonas, las que tienes el poder de producir a voluntad. Deleitarte con el mar, con su fluidez, es una forma de cómo producir dopamina.

Te invito a que en este instante dejes que el ir y venir de las olas mezan las fibras de tu cuerpo en un vaivén dulce y amoroso, hasta que la magia se logre dentro de tu esencia, y la dopamina te haga sentir bien, muy bien.

Eres conexión con la vida al nivel más profundo, cuando dejas que la naturaleza te acaricie el ánimo con su aliento hondo. Hoy es el mar, el mar de una mañana cualquiera. Concéntrate en este hecho, en esta realidad.

Tu poder es tan inmenso

Hoy estás aquí, con la opción de elegir qué poder quieres usar. ¿Eliges el poder de nutrir tu cuerpo con el mar, hasta que tu esencia produzca dopamina? Elige bien, elige lo que te lleva a vivir con todo lo que eres.

Elige bien, con relación a ti y a tu historia. No olvides que cada uno vemos el mundo de distinta manera, y que sólo de manera muy personal podemos disfrutar su magia. Tu dopamina es exclusivamente tuya, no la puedes compartir con nadie más. Te invito a que leas este artículo sobre tu derecho a la felicidad, y sobre los juegos del cerebro para alejarte de lo que verdaderamente importa ¿Ser feliz? ¿Tener la razón? Luego vete a oler las gardenias con Si has olido las gardenias. Porque si has olido las gardenias, nunca olvidarás su aroma. Y date ese gusto, de acoger el mundo con toda su plenitud para que te alimentes siempre de felicidad.

Y aquí te dejo estos libros sobre la felicidad:

  • El arte de la felicidad, de Dalai Lama: Es un libro que nos narra las entrevistas que un psiquiatra hizo al Dalai Lama sobre la felicidad. El libro no sólo habla de manera sencilla sobre la felicidad, sino también de cómo hacer que la felicidad suceda. De cómo hacer que la felicidad nos suceda en un mundo occidental, con la ayuda de la inspiración oriental.
  • El algoritmo de la felicidad, de Mo Gawdat: Este es un libro vivencial. Mo Gawdat aplicó esta fórmula para volver a la felicidad, después de la tragedia de perder a su hijo. Aquí conocemos la dolorosa travesía de un padre, que parte de la más profunda tristeza hasta volver a lograr su felicidad. Gawdat nos comparte su fórmula “casi matemática” para que nosotros también la implementemos en nuestra propia travesía de vida.