¿Poca estatura?

El dejar de compararse con los demás es uno de los aprendizajes más liberadores que existen. Compararte con otra persona es cambiarte al carril de esa persona, y conducir detrás de esta. En conclusión: dejas tu carril. 

¿Con base en qué surge la comparación?

La persona objeto de tu comparación es más o tiene más _______ que tú.

La comparación, a veces, es un juego de dos personas. 

En algunas ocasiones, una de las personas invita a la otra. Sí, muchas veces, el proceso no comienza contigo, sino con la persona que quiere midas tu «poca estatura» frente a ella. Si no, dime cómo las palabras «pobrecita» o «pobrecito» te suenan. 

Tú has estado ahí, todos hemos estado ahí, escuchando la invitación de ese ser que desesperadamente necesita una dosis de comparación, para sentirse superior. Si la comparación fue iniciada por la actitud de superioridad de la otra persona, tú decides si te comparas con él o con ella. Tú decides si dejas tu carril. 

Pero también tenemos otras comparaciones que nos adjudicamos solitos, sin ninguna invitación de por medio. Este tipo de comparación es más problemática, porque no hubo nadie que nos invitara a bailar la danza del «hazme sentir superior». 

Aquí nadie te invitó a dejar tu carril; tú te presentaste sin invitación con tu espejo, ante ese hombre o mujer que todos voltean a ver por su belleza. Tú te presentaste sin invitación con tus cuentas de dinero, ante el Ferrari estacionado frente a tu camioneta. 

Tú haz estado ahí, todos hemos estado ahí. Nadie ha escapado de la comparación, de ese juego en donde alguien se siente inferior o superior. ¿La solución? Pregúntate si realmente quieres conducir en un carril ajeno, detrás o bajo la sombra de alguien más. 

159 More posts in Blog category
Recommended for you
Pensamientos y reflexiones para centrarnos en nosotros mismos
Primero dite «sí» a ti

La vida, no lo olvides, habita en el tiempo. Los minutos y horas que le...