Tu libertad vale la pena, protégela del bullicio.

Protege tu libertad del bullicio

Ahora te piden: «deja de salir, «cuídate cómo te indico», «ayúdame, no tengo qué comer», «piensa en los demás». Antes, te pedían: «ayuda a las ballenas», «es bueno andar en bicicleta», «vamos a salvar el planeta».

Lo que antes te pedían ya dejaba ver algunos juicios de «YO ESTOY EN LO CORRECTO, Y TÚ ESTÁS MAL». Pero lo que ahora te piden está cargado de «YO ESTOY EN LO CORRECTO, Y TÚ ESTÁS MAL» hasta el tuétano. Trae descalificativos lacerantes, juicios con castigos; tiene rasgos de una verdadera Inquisición.

Pero en esta batalla de «BUENOS» contra «MALOS» no participamos todos. Habemos quienes decidimos abandonar esta batalla. Nos llaman individualistas, porque hacemos lo que personalmente nos conviene más. Pensamos primero en nosotros, porque para nosotros la vida se vive en lo individual. Me refiero a los que hemos sido etiquetados desde muy jóvenes: egoístas, individualistas, narcisistas, egocéntricos. ¿Cómo nos descubres? Hablamos en primera persona sin calificar a nadie.

Si abandonaste la batalla

Este escrito va para ti, quien ya definió su destino como un ser humano sin tribu; para ti que eres «explorador» de la vida y del mundo; un «wanderer», «itinerante», «nómada». Para ti «descarriado», «despatriado», «oveja negra». Para ti que abandonaste el sistema de los CORRECTOS y de los que ESTÁN MAL. Para ti que sigues haciendo por ti misma o ti mismo lo que quieres hacer, sin ver si alguien más lo hizo o no.

Sí, me refiero a ti, quien ya descubriste que los tiempos te están enseñando a proteger tu libertad del bullicio; porque ahora es mejor no hablar de lo que quieres hacer, para poder hacerlo. Estos tiempos exigen mucha disciplina, la disciplina de saber callar para poder navegar con libertad. Porque, hoy por hoy, mucho hablar atrapa; mucho hablar crea enemigos innecesarios.

Así es, este escrito es para ti que descubriste que lo único que está en tu poder son tus pensamientos y tus acciones. Y que los dos los vas a ejercer con la mayor libertad posible.

Protege tu libertad del bullicio.

Ejércela.

María Bulman

¿Para ejercer tu libertad debes ocultar tus acciones de tu tribu? Si es así, quizás sea tiempo de abandonar la tribu. Te invito a leer este breve artículo sobre las tribus que laceran la voluntad individual. Y para darte fuerza, te dejo esta hermosa frase de Viktor Frankl. Navega tu embarcación sólo tu, pues es tu vida. Inspírate con más reflexiones que te regresan tu poder individual, con el ebook Esta historia se trata de ti, y sin ti no hay historia.

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