Esta historia se trata de ti

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No lo olvides: tu historia se trata de ti.

María bulman

A alguien le urge. Si no lo haces, lo perderás. Subes las escaleras de prisa, te sientas en tu escritorio, ves la imagen de la luna en la pantalla de tu computadora, sí esa misma luna que sale todas las noches para ti, y tú no ves.

Así se va la luna y el siguiente atardecer, sin que tú los veas. Así se va tu día, y otro y otro, sin que tú los sientas. ¿En dónde estás? Estás en el vacío de los quehaceres. Date cuenta de una cosa, muchos son los quehaceres que le quitan vida a tu día.

Entregar ese trabajo antes de tiempo, impresionar con tu entrevista, competir en esa carrera, no importa tanto como crees. Quedar bien, ser perfecta y comer la pechuga sin grasa no importan tanto. ¿Por qué? Porque son quehaceres que no construyen ni dan vida; son quehaceres que no nutren la vida.

Lo que importa es ese momento en que en lugar de vestirte para salir, te vestiste para vivir. 

esta historia se trata de ti, y sin ti no hay historia

No te conformes con ver la luna en la pantalla de la computadora, vela «cara a cara» con su magia real, inhala su aliento y deja que te nutra. Deja de lado los quehaceres que te desvían de tu centro. Ese afán de cuidar hasta el último detalle, de combinarlo todo a la perfección te llena de minúsculas tareas que se tragan tu día, instante por instante. 

Reclama tus minutos y hazlos momentos. Deja que el sol acaricie tu brazo un poco. Busca el atardecer en el cielo, las pinceladas rojas con las que el sol se despide. Y mira la luna, con su halo blanco alrededor. 

Date cuenta que si lo haces, el día te regala su existencia completa. Y sucede un milagro: la vida; tu estar contigo, con tu voz, con tu aliento. Los quehaceres que te desviaban de tu centro ya no están; pues al dejar que el día te abrace, tu esencia sonríe.

En la medida en que te des cuenta que muchísimas cosas no importan, le añadirás vida a tus días. Se acumularán los momentos para que estés contigo y te reconozcas. 

ESTA HISTORIA SE TRATA DE TI, Y SIN TI NO HAY HISTORIA

No lo olvides ni un segundo: esta historia se trata de ti.