Zorba el Griego y la vida

¡Qué extraña máquina es el
hombre! Usted le mete pan, vino, pescado y rábanos, y salen suspiros, risas y sueños.

Zorba el Griego

Todos ven la realidad que tienen enfrente, menos Zorba. Todos reaccionan y actúan con lo que aprendieron, menos Zorba. El viejo Zorba ve más allá de lo que tiene enfrente y hace más de lo que sabe. Él es el único que transita por las orillas de la cordura y juega con la locura. A Zorba, el malo y el bueno no le importan porque todos terminarán igual «comidos por los gusanos». A Zorba le importa la vida, la vida enteramente vivida, como cada quien quiera vivirla. Nada lo engaña, ni siquiera su afán por lucir más joven. Pero todo lo conmueve, lo suspende y maravilla. Por eso, al final, cumplió el sueño más grande de Bouboulina, se casó con ella, la cuidó y la ayudó a bien morir.

He dejado de acordarme de lo que ayer ocurrió y de preguntarme qué ocurrirá mañana. Lo que ocurre hoy, en el minuto presente, es lo que me interesa. Yo digo: ¿Qué haces Zorba en este momento? Duermo. ¡Pues, entonces, duérmete bien! ¿Qué haces en este momento, Zorba? Trabajo ¡Pues entonces, trabaja bien! ¿Y ahora qué haces, Zorba? Estoy besando a una mujer. ¡Pues entonces, bésala bien, Zorba, olvídate de todo, que en el mundo sólo existís ella y tú, hala!

Zorba el Griego

Inspiración: Alexis Zorba, el personaje principal de la novela Zorba el Griego de Nikos Kazantzakis, publicada en 1946.

Voluptuosi te invita a continuar disfrutando lecturas sobre el gozo que nos dan los sentidos, como Ríndete al aroma amado y Si has olido las gardenias. Luego, date una vuelta por las frases cortas de felicidad, y de la página de autores famosos elige a Epicuro.